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Despistaje de sordera en el recién nacido aumenta expectativas de corregir dicha incapacidad

Con el inicio de las actividades de educación continua por parte de la Sociedad Médica de la Policlínica Táchira, el otorrino Carlos Rodrigo dictó una charla acerca del despistaje de sordera en los recién nacidos para poder auxiliar esta incapacidad a tiempo.

A través de estas actividades la comunidad galena busca sensibilizar a los pediatras, obstetras, estudiantes de medicina y al público en general acerca de esta deficiencia auditiva que debe ser detectada en los primeros meses de vida.

“Existe un periodo crítico para la adquisición del lenguaje que es antes de los 5 años.  Si un niño nace sordo y no se le da la oportunidad de que pueda escuchar antes de esa edad y no ha desarrollado lenguaje, entonces no va a hablar nunca y eso es un drama”, expresó el Dr. Rodrigo.

En esta conferencia se trataron temas como qué es la audición y por qué es importante detectar en un recién nacido la posibilidad de ser portador de sordera, a fin de proporcionar herramientas como auxiliares auditivos o implante coclear para que puedan oír.

“La estadística mundial  indica que de 1 a 3 niños de cada 1000 nacimientos vivos, nacen con sordera, lo que representa una cifra muy alta, y se convierte en un problema de salud pública”, aseguró el especialista.

La sordera es el déficit sensorial más común con el que nacen los seres humanos, según explicó el médico, por lo que es importante estar atentos a las señales que da el bebé y practicar el “screening universal” para detectar si hay tendencia a esta discapacidad.

Entre las causas de sordera dijo que se dividen en causas prenatales, perinatales y postnatales, que son causas adquiridas. Y de manera muy importante las causas congénitas hereditarias que representan un 50% de todas las causas lo cual supone un alto riesgo de que los bebés nazcan con problemas de audición.

Despistaje de sordera en el recién nacido

Al nacer el ser humano ya tiene un sistema auditivo completamente maduro, por lo que la audición puede ser medida de manera cuantitativa y objetiva desde este mismo momento. Sin embargo, es la recopilación de múltiples experiencias y estímulos continuos a través de los sonidos lo que permite organizar un lenguaje estructurado por medio del cual se aprende y se comunica. Este es un proceso que se desarrolla en el denominado “período crítico del desarrollo del lenguaje” que se da principalmente durante los primeros tres años de vida. A partir de esta edad, la capacidad de realizar estos procesos disminuye en forma progresiva siendo mínima después de los seis años.

La sordera es la patología más común al momento de nacer, sin embargo, no es rutinariamente buscada y detectada. Entre 1 y 3 de cada 1000 niños nacen con una pérdida auditiva severa-profunda que deben ser detectados tempranamente. Los programas de detección temprana desarrollados para evaluar al recién nacido, usualmente buscan alteraciones como hipotiroidismo, galactosemia y fenilcetonuria y han dejado de lado la pérdida auditiva, aunque ésta es de mucha más frecuente aparición que las anteriores.

¿Qué son las emisiones otoacústicas (OAEs)?

Nuestra percepción de sonidos (audición) depende de que ocurra una cadena de eventos específica. Primero, el sonido pasa a través del conducto auditivo externo y llega al tímpano donde, por medio del oído medio y el movimiento vibratorio, se transmite a la cóclea o el oído interno. Dentro de la cóclea, esta vibración se transmite a través de todo el órgano auditivo estimulando miles de células ciliadas (externas e internas). La señal neural de estas células ciliadas se envía entonces al nervio auditivo (el octavo par craneal) y se transmite desde las áreas auditivas inferiores hasta las áreas superiores del cerebro donde se percibe el sonido.

Hay tres tipos de emisiones otoacústicas. Éstas son:

La prueba normalmente toma menos de 2 minutos para ambos oídos. No es invasivo y no se requiere dar un sedante al paciente. Se miden presentando al oído una serie de estímulos acústicos. Muy breves, usualmente clics, a través de una sonda que se inserta dentro del conducto auditivo externo. Dentro de este conjunto de sonda hay un altoparlante que genera el estímulo acústico y un micrófono que mide las emisiones otoacústicas resultantes que se producen dentro de la cóclea y luego se transmiten de regreso a través del oído medio hacia el conducto auditivo externo. La emisión resultante es captada por el micrófono, analizada, digitalizada y procesada por el software de OAE especialmente diseñado.

El significado clínico de las emisiones otoacústicas es que son evidencia confiable, consistente y válida del proceso sensorial vital que ocurre dentro de la cóclea. Un resultado de “Pasar” la prueba indica que las emisiones otoacústicas están presentes y uno puede dar por sentado que la audición de la persona es de por lo menos 30 dB o mejor. Si hay daños en las células ciliadas externas que producen una pérdida de audición leve, entonces las emisiones otoacústicas no están presentes. El resultado de la prueba es “Referir” y el paciente está en riesgo de una posible incapacidad de comunicación y puede beneficiarse de una evaluación diagnóstica adicional y de posible rehabilitación.

Una técnica para identificar a los bebés y niños pequeños en riesgo de pérdida de la audición.
Un método indirecto de evaluar la función del oído medio.
La habilidad de abordar inmediatamente las preocupaciones de los padres y descartar la pérdida de audición.
Una herramienta para evaluar a las personas difíciles de examinar o a aquellas que no pueden examinarse por medios convencionales.
Conclusión

(Dr. Carlos Eduardo Rodrigo Apolinar, Otorrinolaringólogo).
 

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